Convertirse en franquiciado
Pincipales elementos de la franquicia Amorino
Nuestro franquiciado Amorino se implica personalmente en el negocio.
- Sabe combinar su espíritu comercial con una buena gestión de la boutique y del personal a su cargo.
- Vive su punto de venta; está atento con los detalles y es receptivo a todas las novedades propuestas por la Central.
- Debe aportar con fondos propios mínimo un 40% de la inversión global, cifrada en unos 200.000€.
Nuestro soporte a los franquiciados consiste en :
- Asistir en la preparación de la apertura y formación del personal.
- Asesoramiento para identificar el mejor emplazamiento para una boutique Amorino.
- Validar el emplazamiento que deberá encontrar, con la posibilidad de nuestra ayuda.
- Organizar los circuitos de trabajos, mantener formaciones periódicas y supervisar su actividad diaria.
En conclusión, abrir una boutique de helados Amorino es ejercer una actividad :
- Centrada en el placer y el servicio a los clientes.
- Simple: los productos llegan ya elaborados y listos para la venta.
- Con alta rentabilidad.
- Innovadora y prestigiosa, que propone un producto excepcional.